El 15 de
abril de 1730, don Bruno Mauricio de Zabala, gobernador del
Río de la Plata, quien posee el honor de ser caballero de la
orden de Calatrava, y tiene el cargo de teniente general de
los ejércitos reales, eleva al cabildo eclesiástico de la
diócesis de Buenos Aires, a cargo del gobierno diocesano
desde fines del año 1729 por fallecimiento del obispo, una
petición para que proceda a dividir en curatos o parroquias
una buena parte de territorio de su gobernación
comprendiendo también los territorios de la jurisdicción de
Santa Fe y de Buenos Aires poniendo énfasis en la necesidad
de la atención religiosa de estos pobladores porque carecen
“del pasto espiritual”.
El 23 de
octubre de 1730 el cabildo eclesiástico procede a la
erección canónica del curato del Pago de los Arroyos
comprendiendo a las poblaciones que se hallan situadas desde
el río Carcarañá hasta el arroyo de la Cañada de las
Hermanas y las que están en este Pago sobre la costa del
Paraná. El límite oeste lo constituye la provincia de
Córdoba.
Este sector
rural de la nueva parroquia denominado Pago de los
Arroyos se extiende desde el río Carcarañá hacia el sur.
Toda esta extensión abarca las tierras bañadas por numerosos
arroyos: Blanco, Ludueña, Saladillo, Frías, Arroyo Seco,
Pavón, Villa Constitución, Arroyo del Medio, Ramallo y Las
Hermanas.
Podemos decir
que el territorio de este curato o parroquia es casi igual
al territorio actual de la provincia eclesiástica de
Rosario, es decir la jurisdicción territorial de las tres
sedes episcopales que conforman la provincia eclesiástica de
Rosario, vale decir, la arquidiócesis de Rosario
conjuntamente con las diócesis de Venado Tuerto y San
Nicolás, construido el capitán Domingo Gómez Recio
en su estancia La Concepción.
A esta flamante sede parroquial se le
entregan, por expreso mandato del cabildo eclesiástico de
Buenos Aires, la imagen, los ornamentos y demás alhajas de
la capilla Nuestra Señora del Rosario que se había
desalojado del Salado, población al norte de la ciudad de
Santa Fe de la Vera Cruz.
El 17 de
marzo de 1731 el cabildo eclesiástico procede a
otorgarles “la colación y canónica jurisdicción”. De este
modo el Pbro. Maestro Ambrosio de Alzugaray se
constituye en el primer cura párroco del curato del Pago de
los Arroyos.
El primer
cura párroco de este curato nace en la ciudad de Santa Fe de
al Vera Cruz el 1 de abril de 1700 en el seno del matrimonio
formado por el capitán Ambrosio de Alzugaray, quien fallece
en 1720 en una refriega contra los indios abipones al
defender el fuerte santafesino, y por doña Bartolina Gómez
Recio, nieta del capitán Luis Romero de Pineda.
El joven
Ambrosio de Alzugaray estudia en la famosa Universidad de la
ciudad de Chuquisaca y recibe la ordenación presbiteral en
esa ciudad en 1724. Es destinado como teniente cura o
vicario parroquial de españoles y naturales en la ciudad de
Santa Fe. Ya sacerdote se hace cargo de su madre y de sus
hermanos.
El 7 de
mayo de 1731 se hace cargo de la parroquia del Pago
de los Arroyos siendo la primera autoridad
con residencia fija en este Pago de los Arroyos. El día de
la toma de posesión abre los tres libros reglamentarios: el
libro de registros de bautismos, el libro de las actas de
matrimonios y el libro de las defunciones. Se inicia de este
modo el archivo de la iglesia parroquial.
Su madre le
acompaña desde el primer día y fallece en la casa parroquial
el 31 de agosto de 1733 recibiendo cristiana sepultura en la
iglesia, sede de la nueva parroquia, previa celebración de
la santa Misa de exequias,
llamada también de cuerpo presente,
y se
celebra una novena de Misas cantadas luego de su sepelio.
El Padre
Alzugaray abre la primera escuela en Rosario y por lo
tanto podemos decir la primera escuela parroquial. Al
enseñar el catecismo necesariamente tiene que impartir
conocimientos de lectura y escritura a los niños y a
adolescentes que concurren a la catequesis en las humildes
habitaciones contiguas a la iglesia parroquial.
La
Cofradía de María Santísima del Rosario nace el 27 de
abril de 1736 por iniciativas del cura párroco Ambrosio
de Alzugaray. Esta asociación de fieles es la primera que se
concreta en la parroquia y en el caserío que se va
aglutinando alrededor de la sede parroquial. Podemos decir
con claridad que ya en el transcurso de estos años la
población, que se viene cobijando en torno a la imagen de
Nuestra Señora del Rosario, toma el nombre “del Rosario”.
El maestro
Ambrosio Alzugaray cumple con eficacia su oficio pastoral y
cierra sus ojos el 21 de mayo de 1744 siendo sepultado
también en la pequeña iglesia parroquial.
El Dr.
Francisco de Cosio y Therán, segundo cura párroco, muy
entusiasmado por tener la iglesia nueva encarga en la ciudad
de Cádiz, del reino de España, una nueva imagen de la Virgen
patrona. Pero desde 1766 ya no ejerce su oficio en esta
parroquia del Rosario.
El 3 de
mayo de 1773 llega a la aldea del Rosario la actual
imagen de Nuestra Señora del Rosario. Es recibida por el
Pbro. Dr. Miguel de Escudero, tercer cura
párroco. La población alrededor de la iglesia parroquial
cuenta unos trescientos habitantes.
La “primer
imagen se pierde en la historia”, nos dice monseñor Nicolás
Fasolino, obispo de Santa Fe, en una conferencia pronunciada
en 1941.
Desde aquel
lejano 3 de mayo de 1773 la pequeña y blanca imagen de la
Reina y Señora del Paraná nos acompaña en todo el quehacer
cotidiano.
Pbro. Carlos
Alberto Costa
Rosario, 27
de septiembre de 2007