ARZOBISPADO DE ROSARIO
FIESTA DE SAN PEDRO Y SAN PABLO EN LA CATEDRAL DE ROSARIO
LOS SEMINARISTAS RECIBEN EL ACOLITADO
Se celebró en la Catedral de Rosario la solemnidad de San Pedro y San Pablo, en la que se recordó el día del Papa, y el Vº aniversraioo de la elección del santo Padre BNendecito XVI.
En la Misa, presidida por el Arzobispo de Rosario, Monseñor José Luis Mollaghan, participó un gran número de fieles, y religiosas; y concelebraron el rector y los formadores del Seminario, así como sacerdotes de la Arquidiócesis, entre ellos varios
religiosos.
En esta celebración recibieron el acolitado varios seminaristas del Seminario Arquidiócesano San Carlos Borromeo, a quienes los acompañaban sus padres, familiares y amigos, y también los párrocos de sus parroquias de origen y de apostolado.
En la homilía el Arzobispo expresó que esta celebración es una de las celebraciones más antiguas del año litúrgico; que el pueblo de Dios en el presente celebra con fervor. Ya en el siglo IV se comenzaba a celebrar en este día tres misas: una en la basílica vaticana, otra en san Pablo extra muros y otra en las catacumbas de san Sebastián, donde estuvieron las veneradas reliquias de los apóstoles durante algún tiempo.
Columnas de la Iglesia
En este día celebramos la fiesta de quienes son columnas de la Iglesia: a Pedro, lo sentimos muy cercano, y muy querido, por haber sido elegido por el Señor para ser la roca de su Iglesia, el primero en confesar la fe. A Pablo, el Apóstol, los recordamos como el maestro que la interpretó y la dio a conocer.
También a Pablo se le reservaba como meta lejana Roma, capital del Imperio, donde, juntamente con Pedro, predicaría a Cristo, único Señor y Salvador del mundo. Por la fe, también él derramaría un día su sangre precisamente allí, uniendo para siempre su nombre al de Pedro en la historia de la Roma cristiana” (Juan Pablo II, 29.VI. 2002). Pedro fundó la primera comunidad de la Iglesia con el resto de Israel; Pablo con inmenso ardor la extendió (cfr. Pref. Misa).
En la página del Evangelio que escuchamos se narra un episodio decisivo para la misión de Pedro, y contiene enseñanzas que son fundamentales para nuestra vida de fe. Particularmente el diálogo entre Jesús y Simón, que pone de relieve, ante todo, quién es Jesús, el Hijo Unigénito de Dios y Salvador del mundo.
Y agregó:
Humanamente podemos decir muchas cosas sobre Jesús, pero ninguna llega a revelar quién es verdaderamente Él. La respuesta proviene de la fe, y es una, la que dio Pedro, a quien no se la reveló la carne ni la sangre, sino el Padre que está en el cielo: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo» (Mt 16,16).
Acerca de Benedicto XVI, el Arzobispo expresó:
En la Fiesta de San Pedro recordamos fervientemente al Papa, Benedicto XVI, en su día, rezamos por él, que confirma en nosotros la verdadera fe que salva y reaviva nuestra vida y nuestra vocación cristiana.
Que el amor al Papa y la adhesión filial a su enseñanza permanente de Supremo Pastor de la Iglesia sea para todos un faro luminoso, que mantenga encendida en nuestro corazón la luz de la verdad, que ilumina con claridad la vida de sus hijos y de la humanidad.
Debemos conocer la enseñanza del Papa, adherirnos fielmente a su persona y a su magisterio, y vivir como hijos de la Iglesia de Cristo, una, santa y católica.
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